Lo que te diré cuando te vuelva a ver

LAS PROMESAS SE LAS LLEVA EL VIENTO, DEBEMOS EVITAR QUE SOPLE
La última novela de Albert Espinosa es, como todas las anteriores, una nueva lección de vida. En esta ocasión, el protagonista es Izan, un joven sordo que nos cuenta como fueron los últimos días de vida de su padre y todo lo que aprendió de estos. Su padre se había dedicado toda la vida a buscar a niños desaparecidos, lo que le llevó a perder a su familia.
La historia no sigue una estructura fija, sino que se desarrolla como el pensamiento del protagonista. El libro es un reflejo de lo que piensa Izan días después de la muerte de su padre y como lo contaría cualquier persona, sin organizar. Una especie de lluvia de ideas que nos cuenta todo. También juegan un papel importante unas cartas que recibe su padre unas semanas antes de fallecer que le llevaran a aceptar un último caso a pesar de llevar varios años jubilados. En todos estos pensamientos, Albert Espinosa nos transmite reflexiones tan importantes como que todos tenemos campos de concentración dentro o que en la vida hay dos tipos de personas: los que van a por los problemas para acabar con ellos y los que esquivan dichos problemas.
260 páginas para leer en una o dos tardes sin que resulte cansado y estando enganchado desde el primer momento. Me lo empecé y cuando me quise dar cuenta, llevaba ya medio libro. Y ya no es que te lo leas sin darte cuenta, es que esa sensación al acabar un libro de "mi vida está ahora vacía", la sentía el triple de lo que la he sentido con otros libros.
Como todas las novelas de Albert Espinosa, recomendado 100%.

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